A piedi nudi
scendi dalla collina
a baciare il mare
lasciando in dote alle ultime ombre
nidi nel sonno
e misteri di richiami.

Si perde in chiaria cilestrina di luce
l’ultimo respiro di bacio sugli occhi
oh amorosa luna di cammini
a naviganti e ladri notturni
a silenzi e profumi di gelsomini.

Cartolina Torres, 3 Settembre 2020
Capo d’Orlando, il paesaggio e la bellezza

Appena alba,
perdendo la notte
la prima luce
piange la sua rugiada.

Si congeda
donandola alla terra
nel giorno che belle scritture
raccontano ancora la creazione

Cartolina Torres,
Primo Settembre 2020

Di Giovanni Torres La Torre

Perduta luce ritrovata
estranea a se stessa, però
appena svolta l’angolo
e già si fa sera.
Nelle pieghe del tempo, di quel fiore
ogni cosa di noi
era una minuscola figura
di alfabeto che si nasconde
o si dona alla terra
in polvere che non si perde

Cartolina Torres, 29 Agosto 2020
Centro copie e Mondadori point, Capo d’Orlando

“Diario pubblico”

Nota per l’opera di Silvia Ripoll, “Laura”, che sarà esposta alla mostra organizzata dal club fotografia iperfocale nel salone di Capo d’Orlando Marina, dal 28 al 30 Agosto 2020.

Un tempo che appare, la sua attesa
con la notte ancora nei capelli
a rivoli inquieti di figure di sogno
e il nome che porta di amorosa leggenda
nella fatica di donarlo
alla eternità della poesia.
Si connettono gli elementi
di frammenti di tratti
con l’insieme di smalti levigati di pietre.
L’insieme dell’astratto di movenze di rami
o di ali sacre di uccelli
è una parte per l ‘emozione del tutto.
Desiderio di baciare l’inquietudine degli occhi,
oh Laura!, metafora di somiglianza figurativa,
metamorfosi di una qualche anima
in cerca di soccorso.
Un girare a vuoto
nel labirinto musicale della vita.

Silvia Ripoll, “Laura”
In mostra presso il salone di Capo d’Orlando Marina, dal 28 al 30 Agosto 2020.
Estatecultura 2020

Fatiscenza di macerie quotidiane
si compone in referto senza scampo.
Lascia brecce
all’ignoto di scavi
all’attrezzeria e alle mappe del’archeologo
a ombre di altro cancro
che rivedrà la sua luce
dopo lunga malattia
in qualche santuario della memoria.

Cartolina Torres,
Estatecultura 2020
Centrocopie e Mondadori point, Capo d’Orlando.

Di Giovanni Torres La Torre

Che amore è
che merita respiro vegetativo,
creatura di quale divinità della terra
di occhi di rosmarino?

Cerca e ricerca, al fiume
è sempre quel silenzio
di inquieto gelsomino
che più non chiama?

È sempre quella spina
della giovinezza antica
ciborio tamburello di farina
sangue a rivoli?

Musica traversa di canna
da quale fremito sei nata
e che macerie canti
di quali mura?

Cartolina Torres
Estatecultura 2020, Capo d’Orlando
Mondadori point e Centrocopie
Esposizione permanente Torres-Ripoll

Canto para Federico García Lorca

Qué luna
Qué luna amor
Suplica una vez más en el cielo
Que te coja de maravilla
Y jadeante puedes regresar
Por ardiente deseo
En el jardín donde te espera una rosa?
Luna alucinada
De Miguel de Cervantes
En los viajes de Don Quijote
De ayer hoy y mañana.
Es la de siempre
Que brilla en espejo de gemas
Horóscopos y frisos decorativos de cada ciencia
En las orientaciones de los navíos
E invita las mitologías de los dioses
A la fiesta de la próxima lunación.
Luna en las noches de las lechuzas
Y de virtud y fuerza
Reina de las estrellas inflexibles
En la vuelta de alternas formas
De azorada añoranza y miel perdido.
Es aquella del viaje de Astolfo
Para recuperar el juicio enloquecido de Orlando
Querido primo
Aquella de las noches de las pasadas estaciones
Cuando entonces joven corrías
Henos entre las rodillas

Qué tiempos aquellos –
A la tentación de la guitarra
Que se desesperaba con melodía de infinito amor.

II

Es la luna amiga de los milicianos
Apostados en rincones de las calles en España
En los esqueletos de las casas bombardeadas
Donde revolotean cortinas de ventanas
O de los ahorcados a las balaustradas oscilantes
Donde no se doblan con las sábanas.
Luna de los nidos escondidos entre las copas de los arboles
Luna visitada
De luna nueva o luna llena no importa
De cera en los desconsuelos de la muerte de esposas o amantes
Amigas o hermanas
Traspasadas por el hierro en los días de Caino
Luna de humanidad dolorida.
Trágica luna en iglesias de oraciones
Y blancor de resaca
En los ojos fugitivos de moribundos.
Luna de desconsuelo
A las puertas de las fábricas y sobre las aceras desiertas
De ciudades abrumadas por bandas criminales
Barricadas en hospitales, fábricas, municipios,
Mercado de abastos.

III

Abierta al dolor, oh luna desolada
Y a las lagrimas que riegan los setos de jazmines
Por el asesinato de Federico García Lorca
Astro verde en el verde más brillante
De los jardines de limoneros de España.
Adiós luna
Pensamiento triste
Sangre derramada por la tiranía franquista
Luna furiosa en vaso de vino
Pandereta de harina escondida bajo la almohadaDonde se agruma
Adiós Federico García
En el día fatal de Granada.
Oh luna luna de añoranza
El poeta nunca te verá volver a la forja
Con tu blanco vestido y perfumado velo
Ni podrá ver otras veces
Tu pecho de charca
Ni te acompañará por el cielo
Con baile de jocosas castañuelas en manos
En el viaje que harás, estrechándote la mano con un niño.

IV

Luna que lee cuentos de antiguos escritos
Sobre rocas durante milenios y solitarias
En el misterio de sus signos.
Luna sobre piedras sedientas
En el mes de la siega del trigo
Rostro de trashumancia
Y de claridad a los viandantes a lo largo de caminos de moras
Azoramiento que conduce los pasos de los fugitivos
Por desiertos que lamen los mares de África
En los días con las esperanzas que pierden los pasos
En viajes conducidos por ladrones y traficantes de esclavos
En noches que resuenan de lágrimas y músicas
Señora con guadañas de plata
Triunfante monta
Y enlaza ritos de muerte y fiestas
Luna que brilla sobre las cuchillas
En el sosiego de los condominios y colmillos de chacales
Luna de muerte.
Magnificencia de fragmentos de recuerdos
Que evocan historias que no se pueden perdonar
Párpado de silencios conclusivos de condenados
En las noches del último insomnio
Espuma de sed
Amor y vino a la copa del estribo
Astro menguante en el respiro que se va con la cabeza gacha.

V

Tu nombre de espejo
En un cielo mortal
Que brilla sobre las miserables construcciones de cementerios
Sin una brizna de hierba y con flores de papel
Vida sin porvenir allí muere para siempre.
Y ahora que asistes al baile real
Mujer fatal en un chal de seda
Con tu misterioso pentagrama
Invites todavía a escuchar el majestuoso concierto de la vida
Sueño confuso de viajes que cuentas
De hermosuras y maravillas
A los que están dispuestos a escuchar
Cuentos sobre el tiempo de encantamientos
Sustento del oculto significado de la vida
Mas en la noche de los horrores de las guerras
Tomada la iniciativa también las estrellas mueren

VI

Luna del fantástico Don Quijote de la Mancha
En su ataque a los libros de caballería
Imposible paz entre imaginario y realidad historia y poesía.
Luna de los cuentos de las madres del mundo
De los libros de ciencia de la biblioteca de Alejandría
De la metáfora del llanto y de la añoranza
Luna de marineros y ladrones nocturnos
Fiel amiga de los furtivos deseos de los amantes
De poetas de cada escuela
Luna del tiempo llegada a ser historia de matemáticas y geometría
De recuerdos de poetas de laberintosDe vencidos que vagan por el mundo
En desconsoladas procesiones de mariposas
Luna que llora la muerte de niños,
El veneno que vomitan los humos de las Terre del Fuoco
En la Campania de las madres azoradas
Infamia de aquellos que se ríen en las calesitas de los circos
Indolencia de las víctimas de la decadencia general
Fracaso de las leyes del Estado.
Tu sombra de complicidad
Favorece procesiones de vírgenes
Perdón y ruegos.
Luna que sufre en el blancor de porcelanas
Descoloridas por la orina
Y abandonadas en los suburbios
A lo largo de caminos de cardos que tocan manzanas de casas
Ventanas de hospitales y setos
Luna de debilidad en los ojos de los niños
Al pecho seco de madres
De viejos en busca de mercancía de descarte en los mercadillos
Luna dolorida y solitaria
Entre sábanas tendidas a secar y humos del cáncer
Y vestidos en vagas formas asustados por el viento.

VII

Luna extendida en soledad de luz y obscuridad
Luna encantadora perfumada del polvo de burdeles
Astro de soledad en la niebla de periferia.
Luna de la palidez de crisantemos
Acaricia hiedras de piedras tumbales
Y castillos abandonados a los búhos de los poetas
Cuando en su camino de ronda
Pega un salto sobre las cimas de los montes
Desde los Pirineos hasta Andalucía
Y se pierde en las tierras bajas del Ebro y del Guadalquivir
Entre olivos vides agrios y suberis
Atormentados por los dedos del tirano.
Luna de la pasión de Dolores Ibárruri
De perfumes de melisas
Luna del triunfo y de la derrota
Cuando todos pasan
Los espadines los toros y las capas
Los caballos los toreros de Picasso, el candelabro
La espada quebrada Guernica
Las brigadas internacionales
La cobardía de Europa.
Adiós luna de las lejanías
De luto y de velos de novias
Adiós luna del paisaje de la belleza
Al límite del cielo
Adiós cuando el amanecer vuelve con otras categorías de destinos
En la lógica que no es eterna
Desentrañando cada uno su propio hilo de seda.

VIII

Adiós luna de Federico García Lorca
Adviertes los jazmines
Abres tu boca infeliz
Por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías
A las cinco de la tarde fatal.
Adiós luna
Adiós a tu jocoso abanico bordado de meteoros
Al collar de perlas recibido de regalo
En tierra generosa donde todavía es posible
Comprar otras mercancías
Peines de oro espejos de hadas
Amuletos y horóscopos de engaños.
Jamás regresarás sobre los techos silentes de las casas
A las ventanas decoradas con ristras de cebollas ajos y guindillas.
No pasarás a admirar las cristaleras bizantinas
Que durante siglos cuentan historias de santos
Y donde sólo las hormigas vienen a rezar
Furtivas a través de las escaleras corroídas por la guerra.
Adiós a tu amor azulado vestido
Traje perfecto por la última fiesta
En el día de Granada.
Luna que camina de palidez a palidez
Adiós.
Jamás dirás al poeta el nombre de los arboles que conoces
Ni de ríos ni de montañas
Ni de piedras ni de aves
Ni de amores escondidos.
Tus palabras de misteriosa sonoridad
De vino y rosas sobre la mesa puesta
Escenario y silencio de cada cortina que se cierra
Al redoble de tambores del tirano
Y el fruto cae
Precipitándose en mil ojos sangrantes de Granada.

Testo di Giovanni Torres La Torre
Traduzione di Marta Librizzi
Capo d’Orlando, septiembre – octubre 2013

Quale astrazione
Disegna pensieri di arabeschi
Indispensabili
Per chi non sa animare suoni
A rivoli e sinuosi
Capaci di trovare luci a spirali
In ogni cielo sciolto nei capelli
E nel fiato sfuggito alla terra?

La demenziale ripetizione
E le voci del bosco
A soccorso si animano
A conclave di coro
Con fremere consueto di felci
Tastiera in progressione di età di ombre
Cercano sentieri
Per un ritorno.

Smarrite
Le mani
E per dubbi di ripetute svolte
Si preparano all’inganno.
Il venditore di specchi
Aveva promesso alla finestra
Un pettine di osso
Quando quella si sporgeva
Nel petto di ultima giovinezza.

Nessuno ricorda
Era voce che si insinuava nelle terre di Ducezio
Dii aver visto vagolare l’ambulate
Da quelle parti di lecci di carbone

A esaltare bellezze di specchi
Bottoni di madreperla
Spille da balia
E lo spartito dell’ultima dispensa.

Cartolina e testo di Torres
16 agosto 2020

Ora si accorge di esistere
siepe di confine
rifugio di silenzio superstite.
Ma non sale in collina
in attesa di lacrima cadente
nell’Agosto dei desideri.
Si stringe nella sua pelle
gelsomino senza tempo
e si lascia cadere.

Cartolina Torres, 11 Agosto 2020
Estatecultura, Centrocopie e Mondadori point, Capo dorlando,
esposizioni permanenti Torres-Ripoll

Diario pubblico
di Giovanni Torres La Torre

Contorti e complessi gli slanci della primavera;
si lamentano le gemme
in gioia di partorire.
Gli spazi di sentimenti
di natura dolce
cercano un pentagramma
di calma e colori di vita.
Divinità della terra
assistono i parti
in variazioni musicali
lente e fragorose di gioia.
Ogni finale
resta sospeso in gioco di mani
a scrivere la fatica
di vita e morte dei giorni.

Otto Agosto, in memoria di Federico Garcia Lorca